
Filipinas es un país formado por 7.107 islas, esto hace que sea una de las zonas de mayor biodiversidad del mundo. En nuestro viaje empezamos por Manila como punto de partida, a continuación visitamos Coron, El Nido, Port Barton, Malapascua, Bantayan y Cebú. Realizamos un recorrido de 20 días dónde cogimos todo tipo de transportes: aviones, ferris, bangkas, triciclos, furgonetas y motos.
La moneda del país es el Peso filipino, con un valor de 62 PHP el cambio a 1€.
1. Manila. Llegada a Filipinas
2. Coron cuatro días explorando la zona.
3. El Nido donde pasamos cuatro noches.
4. Port Barton dos días en un maravilloso pueblo.
5. Malapascua tres días de relax.
6. Kalanggaman la mejor isla dónde hemos estado.
7. Bantayan tres días con playas increibles
8. Cebú-Manila últimos dos días de traslado
Teneis un post con el presupuesto del viaje a Filipinas.
Día 1

Llegamos al Aeropuerto Internacional de Manila a las 23:40, con la compañía aérea de Air China, el billete nos costó 475€ hicimos escala en Pekín donde pudimos ver la Gran Muralla China.

En nuestro caso no compramos una tarjeta SIM con internet ya que al ser 5 persona, tuvimos que reservar los hoteles con antelación para poder alojarnos todos juntos. Filipinas es un país donde el turismo está en auge así que las zonas más turísticas disponen de menor oferta hotelera disponible para el mismo día.
Otra de las cosas importantes que hago para preparar un viaje es descargarme los mapas sin conexión con el Google Maps, de esta manera puedes usarlos para guiarte o buscar el hotel sin necesidad de tener 3G. Las tarjetas SIM suelen tener un precio de unos 15-20€ dependiendo de los días y los GB que quieras.
Lo primero que hicimos al aterrizar fue cambiar dinero en las oficinas de cambio del aeropuerto. El cambio no era el mejor que encontramos en filipinas pero sí que era mejor que el que nos ofrecían en nuestros bancos en España.
Al salir del aeropuerto encontramos muchos taxis esperando a los turistas para llevarlos al hotel. Nuestro hotel se encontraba a tan solo 1,5 Km del aeropuerto y la verdad es que los precios que ofrecen los taxistas son bastante elevados. Nos pedían 600 pesos (9,5€) para los 5 en un mismo taxi. Después de dar varias vueltas y sopesando todas las ofertas pregunté en un mostrador dónde parecían haber precios más económicos. Finalmente pagamos 150 pesos (2,4€) también en un taxi convencional, sentándonos 4 en la parte de atrás. En nuestro caso el hotel lo reservamos cerca del aeropuerto ya que a la mañana siguiente cogíamos un vuelo dirección a Coron.
Día 2
Pusimos rumbo al aeropuerto, esta vez a la terminal 4 para vuelos domésticos. El taxi del hotel al aeropuerto fueron 150 pesos (2,4€) igual que la noche anterior y también fuimos los 5 en un mismo taxi. Nuestro vuelo salía a las 14:10h. Cogimos este horario para poder descansar un poco después del ajetreo de vuelos y el jet lag. Hay muchos horarios de vuelos de Manila a Coron y varias compañías. Nosotros usamos SkyjetAir y la verdad es que nos trataron muy bien. Incluso nos dieron un snack. Llegamos a Coron a las 14:50h. El precio del vuelo fue de 52,28€ por persona.
Justo cuando aterrizamos empezó a llover y nos decepcionamos un poco ya que sabíamos que empezaba época de lluvia y temíamos pasar los días sin ver el Sol. Por suerte la lluvia solo duro 20 minutos. Al entrar en el aeropuerto para recoger las mochilas nos sorprendió bastante lo pequeño que era y que no hubiera cintas transportadoras para recoger el equipaje facturado. Nos encontramos un mostrador de madera dónde, simplemente, dejaban las mochilas y las maletas.

Al salir del aeropuerto (que está bastante lejos de Coron Town) nos encontramos con unas furgonetas dónde el conductor pregunta el nombre del hotel y por un precio ya establecido te lleva. Tras organizar las furgonetas nos dejó en nuestro hotel no sin antes vivir un auténtico rally por las carreteras de Coron. El precio del trayecto del aeropuerto al hotel fue de 150 pesos por persona (2,4€).
El resto del día lo pasamos explorando las calles de este maravilloso pueblo.

Por la tarde reservamos el tour para el día siguiente y cenamos en una karinderia. Las karinderias son mostradores donde se encuentran varias ollas con diferentes platos. Nos sorprendió el hecho de que la comida cuando la servían estuviera fría pero por 1€ el plato la verdad es que nos quedamos bastante satisfechos con la cantidad y lo bueno que estaba.

Día 3
En Coron nos encontramos con los famosos island hopping que organizan los tours A, B, C y D, aunque aquí son diferentes en cada agencia. En nuestro caso hicimos el tour que incluía Kayangan Lake, Twin Lagoon, Skeleton Wreck, Siete Pecados Marine Park, CYC Beach y Banol Beach. El precio fue de 1.100 pesos por persona (17,5 €) con la comida y la entrance fee incluida (la entrance fee son las tasas que se tienen que pagar para poder entrar en algunos sitios). Los tours suelen empezar a las 9 de la mañana hasta las 4 o 5 de la tarde.
Nuestra primera parada fue CYC Beach y la verdad es que nos encantó. Seguramente porque fue nuestra primera playa del viaje y porque solo había unas 15 personas en ella. El color del agua era espectacular y dispone de una zona con manglares preciosa.
La segunda parada fue Skeleton Wreck un navío japonés hundido durante la Segunda Guerra Mundial. La peculiaridad es que su proa se encuentra a muy poca profundidad, unos 5-6 metros y es perfectamente visible realizando snorkel.
Seguidamente fuimos a Twin Lagoon, como indica el nombre, son dos lagunas unidas por unas escaleras de madera o, dependiendo de la marea, unidas por una cueva donde llegar buceando. La verdad es que no llegamos a cruzar a la otra ya que en las lagunas se encuentran peces que muerden y tuve la mala suerte de que me mordieron en la pierna haciéndome sangre.
El color del agua de la laguna tenía un color turquesa que nos encantó.


Pusimos rumbo a nuestra cuarta parada, Banol Beach donde comimos una espectacular barbacoa que nos preparó la tripulación del barco.
Llegamos a Kayangan Lake una de mis paradas favoritas aunque estuviera llena de gente. Para poder acceder tuvimos que subir unas escaleras hasta llegar al mirador donde se pueden ver unas vistas impresionantes de los barcos y luego bajar, por el otro lado, hasta llegar al lago.


Al llegar al lago nos encontramos con muchísima gente bañándose, esto hizo que casi no podieramos acceder por la cantidad de gente que se encontraba en la pasarela que rodea el lago.

Nuestra última parada fue Siete Pecados Marine Park y la verdad es que fue increíble. Pudimos disfrutarla completamente solos. Al ser la última parada del día todos los que nos acompañaban en la bangka no quisieron tirarse y solo nos bañamos nosotros, juntamente con el guía. La marea estaba ya muy baja y casi nos rozaba el coral en la barriga y las manos al bucear. La diversidad de peces que vimos y el color del coral fueron maravillosos. ¡Tuvimos suerte ya que en este lugar pudimos ver nuestra primera tortuga del viaje! Una de las mejores experiencias del día. Estuvimos unos 30 minutos y la verdad es que pasaron volando al ir observando cada pequeño detalle.
Llegamos al puerto a las 4 de la tarde y después de meditar si subir al mirador de Coron o no para poder ver la puesta de sol, al final nos fuimos a duchar y descansar un poco ya que estábamos muy cansados.

A las 6 de la tarde pusimos rumbo al centro para reservar el tour para el día siguiente y después de buscar la mejor opción, decidimos reservarlo en la misma agencia que la primera vez. Nuestra idea al ser 5 personas era alquilar una bangka privada ya que habíamos escuchado que nos saldría mejor que un tour grupal, pero la verdad es que resultaba más caro. Reservamos el tour de las playas por 1.300 pesos por persona (20,7€) con la comida incluida.

Día 4
Salimos a las 9 de la mañana desde el puerto dirección a Malcapuya Island, el viaje se hizo muy largo ya que tardamos casi 2 horas en llegar. La espera mereció muchísimo la pena por que nos encontramos con una de las mejores playas que veríamos en todo el viaje. Al llegar tienes que andar por un camino de arena hasta cruzar al otro lado de la isla. El hecho de que los barcos echen el ancla en la parte posterior de la isla hace que el agua de la playa este calmada y te puedas bañar sin ningún problema. (Normalmente en Filipinas las playas son muy pequeñas y las islas tienen formaciones rocosas muy elevadas, siendo imposible visitar otra zona de la isla. Por este motivo las bangkas fijan el ancla en la misma playa que vas a visitar haciendo que tengas que bañarte entre ellas).

La isla de Malcapuya tiene una playa de arena blanca con palmeras por toda la costa. La profundidad de esta playa es escasa por lo que el agua se observa turquesa y cristalina. En la arena hay hamacas y casetas con mesas para poder tomar algo y dejar las mochilas en la sombra.

La siguiente parada fue Banana Island. Esta isla también nos gustó mucho ya que sus aguas también son paradisíacas aunque después de la belleza de Malcapuya está no nos impresionó tanto. En esta isla hay cabañas donde se puede pasar la noche. Encontramos bastante gente jugando a vóley playa y en las hamacas, ya que esta playa dispone de una extensión de arena bastante grande.

En Banana Island realizamos la parada para comer, también barbacoa, que prepararon en el barco y sirvieron en una de las mesas de la isla. Normalmente estas barbacoas constan de pesado, cerdo/pollo, verduras, arroz y fruta.

Nuestra última parada del día fue Bulog Island. En esta isla encontramos una magnífica lengua de arena y un coral precioso donde hacer snorkel. ¡Aquí vimos nuestros primeros peces payaso!

La verdad es que en filipinas no tienen mucha consciencia de conservación del medio ambiente y justo los tripulantes del barco echaron el ancla encima del coral rompiéndolo todo.
Finalmente pusimos rumbo a Coron Town y al llegar la marea había bajado tanto que nos quedamos varados a unos 30 metros del puerto. Estuvimos unos 30 minutos intentando sacar la bangka de entre las rocas y finalmente nos dejaron en el puerto donde salen los ferris a El Nido y a Manila. El puerto se encuentra a 2 Km del centro de Coron Town. El trayecto lo hicimos andando y descubrimos una parte del pueblo menos turístico y mucho más pobre.

Por la tarde reservamos el ferry a El Nido que nos costó 1.200 pesos por persona (19,2€) con comida incluida. Para poder pagarlo tuvimos que sacar dinero y lo hicimos en uno de los cajeros que se encuentran en el pueblo.
Día 5
Hay varias maneras de llegar a El Nido desde Coron, nosotros optamos por la más barata y en consecuencia, la más lenta. Reservamos un ferry que salía a las 08:00 am y llegaba a El Nido sobre las 14:00 pm.
Nos levantamos a las 06:30 de la mañana y fuimos a comprar algo para desayunar. Para no tener que andar los 2 Km que separaban nuestro hotel del puerto decidimos ir en un triciclo. Finalmente encontramos uno para los 5 que nos contó 150 pesos (2,4€). Una vez llegados al puerto enseñamos los tickets que compramos la noche anterior y pasamos los controles de seguridad pertinentes.
El trayecto se hizo muy largo ya que fueron unas 6 horas de viaje y los asientos de plástico no eran demasiado cómodos para soportarlas.

Nuestras expectativas con la comida que nos iban a servir en el barco no eran demasiado elevadas pero la verdad es que estaba muy buena. Nos sirvieron arroz con cerdo y plátano de postre.

Una vez llegados a El Nido cogimos dos triciclos (ya que en El Nido los triciclos son más pequeños que en Coron y no cabíamos los 5 y las mochilas en uno) y pusimos rumbo a nuestro hotel. Nos costaron 300 pesos los dos triciclos (4,8€). El hotel (Garden Bay Beach Resort) se encuentra un poco alejado del centro de El Nido Town y la carretera hasta llegar es estrecha y de arena. Esto hace que los conductores de los triciclos como una parte de la carretera es un poco estrecha y de arena no quieren ir hasta allí así que tuvimos que andar 20 minutos hasta el hotel. Al estar un poco alejado y difícil de llegar hace que sea un sitio muy tranquilo rodeado de vegetación en primera línea de playa. Estuvimos en una casita para los 5 durante 4 noches.

El resto de la tarde estuvimos andando y descubriendo El Nido Town.
Día 6
Nos levantamos temprano y contratamos un tour en el mismo hotel. Nos decidimos por el Tour A que costaba 1.400 pesos por persona (22,3€). Al contratarlo en el hotel no nos tuvimos que desplazar al centro del El Nido ya que el barco nos recogía justo al lado. El tour empezó a las 9 de la mañana hasta aproximadamente las 4 de la tarde. Hicimos el tour con dos parejas más que se hospedaban con nosotros y al ser solo 9, gestionamos la duración de las paradas a nuestro gusto.
La primera parada fue Seven Commandos Beach, una playa con aguas cristalinas y palmeras. Justamente era la primera parada de muchos más tours y nos la encontramos abarrotada de gente. Con todo y con eso la disfrutamos muchísimo.

Nuestra segunda parada fue Small Lagoon dónde alquilamos un kayak para 3 que nos costó 500 pesos (8€). Nos dirigimos remando hacia la entrada y al llegar vimos muchísimos kayaks esperando poder pasar por la apertura. La entrada a la Small Lagoon es muy estrecha y solo cabe un kayak, así que se hacen turnos para poder entrar y salir. Una vez pudimos pasar por el estrecho agujero disfrutamos de unas aguas de un color turquesa precioso. Realmente merece la pena hacer toda la cola para poder entrar. El tiempo para recorrerla es poco ya que su extensión no es muy grande. Al salir tuvimos que volver a hacer la cola. Se puede entrar a la laguna nadando, existen unas pequeñas aperturas por donde acceder buceando. Al ser una laguna también hay peces que muerden y aunque el precio del kayak es bastante elevado preferimos cogerlo para evitarnos otra mordedura.

La tercera parada fue en una playa muy pequeña justo al lado de la Small Lagoon allí comimos la barbacoa más rica del viaje con una presentación perfecta. Estuvimos completamente solos disfrutando de la playa y del snorkel.


Nos dirigimos hacia la Big Lagoon, y disfrutamos de un recorrido en barco. Pudimos bañarnos en un trocito pequeño cerca de las rocas ya que la profundidad en esta laguna es muy grande. Las montañas que rodean la laguna son impresionantes y se pueden ver algunas formas como la de un elefante y la de una virgen.

Salir de la laguna entre los acantilados hizo que fuera una experiencia única donde pudimos hacer unas de las mejores fotografías del viaje.

Para finalizar pusimos rumbo a Secret Lagoon dónde también tuvimos que hacer cola para poder acceder por el estrecho agujero entre las rocas. Es una laguna muy pequeña donde nos encontramos con el agua turbia. Al estar llena de gente no pudimos disfrutar mucho.

Pusimos rumbo al hotel y el barco nos dejó muy cerca de este. Estábamos muy cansados de todo el día así que nos quedamos a cenar en el hotel.
Día 7
El día anterior nos pasó factura sobre todo a mí así que decidí tomármelo con calma y reposar para poder seguir disfrutando del viaje lo antes posible. Nuestra idea inicial era hacer el Tour C pero este de suspendió debido a la climatología ya que ese día por la mañana llovió muchísimo. Así que tampoco me supo tan mal haber “desaprovechado” el día porque si me hubiese encontrado bien tampoco hubiésemos podido hacerlo.
Nos pasamos el día en el hotel disfrutando de la playa y la tranquilidad.


Por la tarde al encontrarme mejor decidimos dar un paseo por las tiendas de El Nido Town y comprar algún que otro suvenir.
Cenamos en uno de los restaurantes que se encuentran en la playa.
Día 8
El día amaneció nublado y decidimos alquilar dos motos para poder explorar la zona. Cada moto nos costó 600 pesos (9,6€). Encontramos motos más baratas pero al final nos decidimos por alquilar las motos en el hotel ya que de esta manera podíamos ahorrarnos los 20 minutos andando hasta El Nido Town.
Nuestra primera parada fue la playa de Las Cabañas que se encuentra a una distancia de unos 15 minutos en moto. Para poder acceder a la playa hay que bajar unas escaleras que están un poco escondidas.
En esta playa se encuentra la Zip Line, una tirolina. El precio es de 500 pesos (8€) por tirarte sentado y 700 pesos (11,2€) por tirarte en la posición que llaman “Superman”. Esta tirolina te deja en el islote que hay justo en frente. Para volver del islote se tiene que hacer andando por el agua ya que no cubre.
La playa está llena de restaurantes y hoteles. La verdad es que es una muy buena opción para alojarse y comer en El Nido.

Por la tarde nos acercamos a la playa de Nacpan Beach, se encuentra a unos 40 minutos de El Nido Town. El camino es bastante sencillo aunque llegando hay que pasar por un puente de madera y luego no hay asfalto, sino, arena. Justo al llegar nos pararon en un puesto para abonar la entrada pero al ser tarde, ya que fuimos a ver la puesta de sol, no nos hicieron pagar nada aunque creo que el precio son 50 pesos por persona (0,8€). Esta playa es un poco diferente a las que estamos acostumbrados a ver en Filipinas, tiene una extensión bastante grande y la arena un color más rojizo. Volvimos justo cuando el sol estaba a punto de ponerse porque no hay luz en la carretera y al ser de tierra con bastantes baches y piedras preferimos no arriesgarnos.

Día 9
El día anterior reservamos el transporte para ir de El Nido a Port Barton. Como todo en El Nido lo reservamos en el hotel. No nos planteamos buscar sitios más baratos ya que el propietario nos llevó justo desde donde salía la furgoneta ahorrándonos 20 minutos andando con las mochilas. Salimos a las 08:30 de la mañana y tardamos en llegar unas 3 horas y media. Al llegar a Port Barton paramos en la oficina de turismo donde pagamos una tasa de conservación de 50 pesos (0,8€) por persona.
El pueblo es muy pequeño aunque cada vez hay más turistas y eso se nota en la construcción de la nueva carretera que da acceso al pueblo. Con todo y con eso Port Barton tiene dos calles principales paralelas a la playa las dos sin asfaltar. Este pueblo no tiene suministro eléctrico continuo, sólo de 18:00 a 24:00 aproximadamente, aunque la mayoría de restaurantes y hoteles disponen de generadores eléctricos.

La tranquilidad que se respira y su gente hacen que sea uno de mis pueblos favoritos del viaje.
El hotel donde nos hospedamos se encuentra un poco alejado del centro, justo en la colina con unas vistas del pueblo y de la bahía magníficas.

Por la tarde estuvimos mirando agencias para contratar uno de los tours para el día siguiente. Justamente conocimos una pareja y una chica española que también buscaban un tour así que decidimos ir los 8 juntos. Al ser un grupo bastante grande preguntamos precios de tours privados y al salirnos a cuenta decidimos ir los 8 solos. De esta manera nosotros gestionábamos las islas a ver y el tiempo que dedicábamos en cada parada. El precio por persona fue de 700 pesos (11,2€) con la comida incluida.
Día 10
Acordamos salir a las 8 de la mañana (una hora antes que los otros tours) para no encontrarnos tantos turistas en las paradas. Así que nos tocó madrugar.
El día no había amanecido demasiado claro y amenazaba con alguna lluvia. Con todo y con eso nos embarcamos al tour.
Nuestra primera parada fue Fantastic Reef, el día estaba muy nublado y desde la bangka no se veía el fondo del agua y estábamos en medio de la nada. Un valiente se tiró y al decirnos que se veía todo espectacular decidimos lanzarnos al agua. La verdad es que los corales y los peces de la zona eran espectaculares. Había muchísima variedad y muchos colores distintos.
Seguidamente fuimos a Turtle Point donde solo pudimos ver una tortuga, después de estar más de media hora buscando con el guía.
Paramos en Exotic Island donde comimos una barbacoa deliciosa. Al ser un tour privado el chico del barco nos preguntó antes de salir que queríamos comer así que esta fue a nuestro gusto. Estuvimos haciendo snorkel por la zona ya que también había una zona de corales y también porque desde el barco pudimos ver una tortuga, aunque no hubo suerte.

La cuarta parada fue otra vez Turtle Point ya que al ver solo una tortuga pedimos al capitán volver a repetir. Esta vez tuvimos la suerte de ver unas cuantas y lo mejor fue que al estar comiendo estuvieron mucho rato paradas.

Paramos en una isla para descansar de tanto snorkel pero al estar nublado no bajamos del barco ya que no podíamos disfrutar de la playa. Justamente en esta playa se encontraba un grupo de turistas con la música bastante alta y preferimos ir a la siguiente parada.
Nos dirigimos al Twin Reef una zona de coral maravilloso a muy poca profundidad, como en la mayoría de zonas donde paran los tours. En esta parada pudimos ver varios peces payaso.

Nuestra última parada fue Starfish Island. Esta es un banco de arena muy cerca del pueblo de Port Barton donde hay estrellas de mar. La verdad es que son muy muy bonitas aunque la gente de allí las pone cada mañana para el disfrute de los turistas.

Justo cuando volvíamos empezó a llover y no paro hasta la hora de cenar. Estuvimos dando una vuelta por el pueblo, disfrutando de las últimas horas. Aprovechamos para reservar el transporte para el día siguiente.
Día 11
Sabíamos que este iba a ser el día más duro del viaje ya que para ir de Port Barton a Malapascua hay que coger muchos transportes y estos iban a ser lentos.
Madrugamos mucho porque nuestra furgoneta salía a las 6 de la mañana dirección al aeropuerto. Por lo general estas furgonetas te dejan en San José Bus Terminal en Puerto Princesa por 350 pesos (5,6€) por persona y dura 3 horas, pero como teníamos que coger un vuelo a las 10:50h preferimos pagar más y que nos llevara directamente al aeropuerto. El trayecto duró unas 3 horas y media y nos costó 450 pesos por persona (7,2€).
Llegamos a Cebú a las 12:00 del mediodía. Allí tuvimos que cambiar dinero ya que en Port Barton y Malapascua no hay cajeros ni casas de cambio. La forma más barata para poder ir a Malapascua es coger un taxi e ir a la North Bus Terminal y una vez allí coger un autobús hasta Maya Ferry Terminal. Hay que tener en cuenta que el autobús tarda unas 3 horas y media (porque hace muchas paradas) y que el último ferry sale a las 17h.
Tardamos mucho tiempo entre salir del aeropuerto y cambiar dinero y al ver que eran las 13 pm nos dimos cuenta que con el autobús no llegaríamos al último ferry, así que cogimos un taxi. El trayecto fue de unas 3 horas y nos costó 2.300 pesos (37€), la verdad es que nos salió bastante más caro pero llegamos a tiempo para poder coger el ferry.
Una vez en Maya Ferry Terminal pagamos 100 pesos por persona (1,6€), tuvimos que esperar a que el ferry se llenara porque sólo estábamos nosotros allí. Después de esperar 10 minutos (que nos fueron genial para picar algo ya que no nos había dado tiempo de comer) salimos dirección Malapascua. Después de media hora de trayecto llegamos a la isla.
Nuestro hotel se encontraba una calle por detrás de la playa y al tener piscina lo primero que hicimos al llegar fue darnos un chapuzón y relajarnos después del largo día.
Dia 12
Fuimos andando hasta Langob Beach que se encuentra al otro extremo de la isla. Justo al lado de Langob Beach se encuentra la segunda población más grande de Malapascua, eso sí, sin turistas. Estuvimos andando unos minutos por sus callejuelas y nos enamoró esta parte tan “virgen”. Pudimos ver cómo vive la gente que no se dedican a los turistas. La mayoría de personas que nos encontramos eran pescadores que se reunían en la plaza para tejer y remendar redes de pesca.

Langob Beach es una playa muy grande donde casi no hay turistas. El agua es cristalina y al no haber practicamente bangkas, no como en Bonty Beach, pudimos disfrutarla muchísimo. Al estar tan cerca del pueblo nos encontramos con muchos niños jugando en la orilla.

La vuelta se nos hizo muy dura ya que no hay sombras por el camino y justo era la una del mediodía.
Por la tarde estuvimos en la piscina y contratamos el tour para el día siguiente.
Dia 13
El día amanecía un poco nublado pero nos daba igual ya que era el día que íbamos a ir a Kalanggaman Island. Una isla con la que habíamos soñado infinidad de veces. El precio del tour fue de 700 pesos por persona (11,2€) a lo que hay que sumar 500 pesos por tasa de conservación y entrada a la isla (8€).
Salimos a las 9:00 y tras 2 horas de viaje llegamos a esta maravillosa isla.

Lo primero que hicimos al llegar fue ir corriendo a la lengua de arena y poder hacer fotos antes de que llegara todo el mundo. Un socorrista nos avisó de que en la lengua no se puede nadar pues hay bastantes corrientes, así que nos conformamos con bañarnos en la orilla.


Al regresar al centro de la isla para refugiarnos del sol vimos cómo estaba toda llena de tiendas de camping de gente local. La verdad es que casi no se podía pasar con todas las tiendas que había. Nos molestó bastante la cantidad de basura que había en el suelo y que los 500 pesos de tasa de conservación no la usaran para proteger en entorno. Aun así el color del agua y su lengua de arena hacen que esta isla sea un imprescindible si vas a Malapascua.

Al otro lado de la isla hay una zona de camping permanente con cabañas de madera donde pasar la noche. Allí también se encuentra un banco de arena poco profundo.
El día se nos hizo muy corto ya que justo después de comer llegó una tormenta que amenazaba desde primera hora de la mañana. Así que un poco antes de lo previsto pusimos rumbo a Malapascua.
El día acababa e improvisamos un pastel y unas velas para poder felicitar a David por sus 25 años. Fue muy mágico celebrar su aniversario en un paraíso como es Kalanggaman Island.
Día 14
Nos levantamos tarde y después de desayunar fuimos a explorar la parte de la isla de Malapascua que nos quedaba. Pasamos la mañana en la playa y después de decidir dónde comer buscamos transporte para el día siguiente.
Estuvimos preguntando a la gente local si sabían cómo ir de Malapascua a Bantayan en barco y cuál era su precio. Después de regatear un buen rato lo contratamos por 2.200 pesos los 5 (35,4€).
Dia 15
Nos levantamos pronto y nos despedimos de Malapascua una isla que nos enamoró. Pusimos rumbo a la playa dónde el día anterior quedamos con el capitán que nos llevaría a Bantayan. Al ser 5 personas nos salió bastante bien de precio y pudimos ahorrarnos horas de viaje y cambio de transportes.
La forma más barata de llegar a Bantayan desde Malapascua es volver a Maya Ferry Terminal y coger una furgoneta hasta Hagnaya Ferry Terminal y de allí coger el ferry hasta Bantayan.
Eran las 10 de la mañana y tardamos 2 horas en llegar a nuestro nuevo destino. La bangka en la que fuimos era bastante vieja y le iba fallando el motor de vez en cuando ya que continuamente tenía que volver a arrancar. Durante todo el camino el ruido del motor fue ensordecedor pero el color tan precioso del agua hacia que el ruido no importara. Llegamos a la playa en lugar de al puerto y no tuvimos que pagar las tasas de entrada (las cuales al marcharnos por el puerto días después vimos que eran de 30 pesos, unos 0,5€ por persona). Pusimos rumbo al hotel para poder dejar las mochilas y empezar a explorar esta nueva isla que pintaba muy muy bien.

Nos dirigimos al mercado para comer y nos encontramos con el mejor restaurante en el que hemos estado durante el viaje, el Stumble Inn. Lo regentan una pareja de australianos y aunque la comida no sea del todo filipina estaba riquísima, de hecho fuimos todos los días a comer.

Por la tarde estuvimos explorando las playas y decidiendo que hacer al día siguiente.
Día 16
Nos despertamos pronto y pusimos rumbo a nuestra parada favorita para desayunar. Al no entrar el desayuno en el hotel decidimos comer en unos puestecitos de fruta y pastas donde los precios eran muy económicos.


Pusimos rumbo a Kota Beach, una playa que se caracteriza por tener una lengua de arena que va variando dependiendo de la marea. Se encuentra justo al lado de la población de Santa Fe, la más importante de la isla de Bantayan y la única que visitamos.

Estuvimos toda la mañana caminando por la playa en dirección a Paradise Beach pero al ver que estaba bastante lejos decidimos coger un triciclo para que nos llevara hasta allí. Y suerte que lo cogimos ya que está bastante alejada como para ir andando con el calor que hacía. El triciclo nos costó 250 pesos los 5 (4€), con el que pactamos una hora de regreso y nos llevó de vuelta al hotel.
Para entrar en Paradise Beach hay que pagar una entrada de 50 pesos (0,8€) y está abierta de 9am a 5pm. Esta playa fue la mejor que visitamos en Bantayan. Al estar un poco más alejada de la población hace que no esté muy concurrida y que esté mucho más limpia que Kota Beach.


La tarde nos la pasamos en la playa de Kota Beach y paseando por las calles de Santa Fe. Como de costumbre en Bantayan cenamos en el Stumble Inn.
Día 17
El día amaneció un poco nublado pero con todo y con eso decidimos ir a visitar Virgin island. Nos dirigimos a la playa para poder encontrar algún pescador que nos llevase. Después de mucho buscar lo encontramos por 800 pesos (12,8€).
Virgin Island se encuentra muy cerca de la isla de Bantayan, tardamos 30 minutos en llegar. Una vez en la isla hay que pagar entrada, el precio es de 250 pesos (4€) las dos primeras personas y 100 pesos las siguientes (1,6€). En total pagamos 800 pesos (12,8€).

Virgin Island nos enamoró desde el primer momento que la vimos. Justo al entrar hay una zona con mesas, restaurantes y tiendas muy bonitas ya que está todo decorado con conchas.
Hay una zona de baño con arena muy blanca que se encuentra delimitada con una cuerda y se puede ver un tono de azul en el agua espectacular. Al ser el principio de la isla había bastante gente así que nos pusimos a descubrirla. Gracias a esto encontramos una zona que parecía ser de otra isla distinta. Para poder llegar sólo hay que seguir el único camino que bordea la playa. Encontramos unas cabañas con mesas y unas pasarelas de bambú que se sitúan por encima del agua.

Estuvimos toda la mañana haciéndonos fotos y disfrutando de la belleza de aquel lugar completamente solos.

Después de bañarnos y hacer mil fotos para poder captar ese azul increíble del agua pusimos rumbo a la playa donde nos había dejado el barquero ya que se acercaba la hora acercaba la hora acordada.

Con esta maravillosa isla (una de mis favoritas del viaje) nos despedimos de las playas de Filipinas y no pudo ser de mejor manera.
Ese día cenamos también en el Stumble Inn y nos despedimos de, ya nuestros amigos, los australianos que regentan el local.
Día 18
Nos levantamos pronto ya que íbamos a pasar bastantes horas de traslado para llegar a Cebú. Desayunamos en la parada de fruta y nos llevamos algunas pastas para el camino.
A las 8 cogimos el barco dirección Hagnaya Ferry Terminal el ticket nos costó 180 pesos por persona más 10 pesos en tasas (3€). El ferry tardó alrededor de una hora hasta llegar. Una vez allí seguimos a la gente local hasta encontrar la parada de autobuses. Nuestro destino era la South Terminal Bus ya que nuestro hotel se encontraba muy cerca. El precio del ticket fue de 160 pesos por persona (2,6€). El trayecto duró unas 3 horas y media aproximadamente.

Llegamos a un centro comercial alrededor de la 1 del mediodía y nos decidimos a comer. El hotel se encontraba a 1,7 Km así que decidimos hacerlo andando y así poder ver las calles de Cebú.
El caos y la pobreza que encontramos en la zona que visitamos de Cebú hicieron que no nos gustara demasiado la ciudad.

Día 19
Pusimos rumbo al aeropuerto temprano ya que a las 08:55 de la mañana salía nuestro avión con destino Manila. Volamos con Cebú Pacific y el precio del billete fue de 28,36€ por persona.
Una vez en Manila cogimos un taxi y fuimos al hotel a dejar las mochilas, el precio del taxi fue de 200 pesos (3,2€). Después pusimos rumbo a Greenhills, un centro comercial dónde se pueden encontrar muchos artículos distintos y falsificaciones a muy buen precio. El taxi hasta allí nos costó 450 pesos (7,2€) y lo mismo para la vuelta al hotel. Compramos allí los regalos y suvenires que nos faltaban. Estuvimos más de 3 horas dando vueltas por los callejones estrechos que hay entre las paradas hasta que el cierre de algunas paradas nos avisó que el centro comercial ya cerraba.
Con este día pusimos punto y final a nuestro viaje por Filipinas.
Día 20
Nos levantamos a las 03:30 de la mañana ya que nuestro vuelo salía a las 06:50h. Pudimos encontrar un taxi que nos llevó al aeropuerto por 300 pesos (4,8€). Una vez allí, por culpa de una cancelación, tuvimos que hacer noche en Manila. Finalmente nos reubicaron en un avión que salía al día siguiente a las 07:00 de la mañana con destino Pekín.
