Sofía es una de las capitales más antiguas de Europa cuando en el siglo VIII a. C los tracios establecieron un asentamiento en la zona. Fue bombardeada intensamente por las fuerzas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial y eso ha provocado muchas remodelaciones y reconstrucciones en los edificios de la ciudad.
Una de las cosas buenas de Sofía es que los monumentos históricos se encuentran bastante cerca, por lo que es relativamente fácil recorrerlos en un día.
La moneda de Bulgaria es el Lev Búlgaro dónde 1€ equivale a 1,96 BGN.
Nuestra ruta por la ciudad:
Llegamos de Ohrid a las 5 de la mañana y nos dirigimos directamente al hostel a dormir un poco para poder disfrutar en unas horas de la ciudad de Sofía.
Nuestra primera parada fue la Catedral de Sveta Nedeyla. Esta ha sufrido muchas remodelaciones pero la más reciente fue en 1927 debido a un atentado. Este ocurrió mientras se celebraba un funeral en el que murieron 128 personas.
El interior de la Catedral es precioso debido a su cúpula de 30 metros de diámetro y las pinturas de color dorado. Es increíble pasear por el interior con los cientos de velas que hay y los monjes con barbas larguísimas.

Justo detrás de la Iglesia se encuentra la Estatua de Santa Sofía ubicada en una intersección. La estatua hecha de bronce y cobre luce una corona, una guirnalda de laurel y un búho, que simbolizan el poder, la fama y la sabiduría, respectivamente.

Muy cerca está la Iglesia Sveta Petka Samardzhiiska (iglesia de Santa Petka de los Talabarteros) que se encuentra por debajo del nivel de la calle. Es una iglesia de origen medieval que contiene en su interior unos frescos del siglo XV. La entrada es gratuita y la verdad es que merece la pena entrar.

Justo al lado de la iglesia se pueden ver excavaciones arqueológicas encontradas de la antigua Serdica en ellas podemos observar casas de nobles del siglo IV y V. Los restos se extienden hasta el metro de Serdika dónde se exhiben elementos arquitectónicos y ornamentales.

Al salir del metro nos encontramos con la Mezquita Del Bashi De Banya, justo enfrente del Mercado Central de Sofía.
El templo fue construido a finales del siglo XVI durante el período de dominación otomana, lo que la hace una de las mezquitas más antiguas de Europa. La mezquita se puede visitar, la entrada es gratuita.

El Mercado Central de Sofía fue construido en 1909. La verdad es que pasear por el interior nos gustó mucho y decidimos tomar algo en una de sus terrazas para resguardarnos del frio.

A la salida decidimos ir a la Sinagoga de Sofía que es la más grande de los Balcanes, la entrada fue de 2 BGN (1€). El interior está decorado con columnas de mármol de Carrara y mosaicos venecianos multicolor, así como varios tallados en madera.

Seguidamente fuimos a los Baños Centrales de Sofía que se encuentra justo enfrente de la Mezquita Del Bashi De Banya. Éstos fueron construidos en 1906 y en su interior se encontraban unos antiguos baños turcos. Actualmente es el Museo Histórico de Sofía aunque existen unas fuentes dónde siguen saliendo aguas termales que eran usadas para el balneario.

Justo enfrente del Museo Arqueológico se encuentran las dependencias del Palacio Presidencial dónde cada hora se puede ver el cambio de guardia.

La Iglesia de San Jorge es una iglesia ortodoxa fundada en el siglo IV y es uno de los templos más antiguos de la Península Balcánica. Esta iglesia ha sufrido muy pocos cambios. Se trata de un pequeño templo construido en ladrillo y en su interior destaca un fresco que se ha conservado gracias a que las pinturas fueron escondidas bajo el yeso durante la ocupación otomana.
Esta está ubicada en el patio interior de una gran manzana la podéis localizar fácilmente ya que cerca se encuentra el Palacio Presidencial.

Cruzando por delante de la Galería de Arte Nacional de Bulgaria llegamos al Teatro Nacional Ivan Vazov. Se trata de un edificio del siglo XIX pintado de rojo. Justo enfrente se encuentra el City Garden o Jardines de la Ciudad dónde relajarse.

Nuestra próxima parada fue la Iglesia Rusa de San Nicolás la verdad es que nos encantó los colores y las pequeñas cúpulas doradas.


Finalmente pusimos rumbo a una de las paradas que más ganas teníamos de conocer la Catedral de Alexander Nevski. Ya que es uno de los edificios más emblemáticos e identificativos de la ciudad. Esta es una de las catedrales ortodoxas más grandes del mundo. La Catedral quedó casi destruidas debido a las dos guerras mundiales.
Una de las cosas que nos gustó es que está situada en una amplia plaza dónde puedes observarla sin ningún problema.
Entramos al interior para poder disfrutarla al completo. Nos encantó la cantidad de frescos que hay y la cripta dónde se encuentra una galería de arte con iconos ortodoxos de todo el mundo.


Para terminar el día pusimos rumbo al Bulevard Vitosha que es la calle comercial peatonal más famosa de Sofía.
Al día siguiente fuimos al aeropuerto a recoger el coche de alquiler e iniciamos un road trip por Bulgaria.
